no le saca la vuelta a la ley

El cómico mediático Hernando de Soto

Publicado: 2011-05-23

El cómico mediático Hernando de Soto

 

Por Paúl Llaque

 

Resulta grotesco el papel que ciertos intelectuales baratos como Hernando de Soto o Jaime Bayly cumplen como comparsas del nuevo fujimontesinismo. Cuando digo baratos, no me refiero al hecho de que cobren poco; sospecho, por el tren de vida que llevan, que sus empleadores les pagan bien. Son baratos por el uso que hacen de sus palabras o ideas. El término intelectual barato fue acuñado por Mario Vargas Llosa en El pez en el agua. El intelectual barato se halla en las antípodas del intelectual respetable, aquel «que dice lo que cree, hace lo que dice y no utiliza las ideas y las palabras como una coartada para el arribismo» (El pez en el agua, Capítulo XIV). Vale decir, parafraseando a Vargas Llosa, intelectual barato es aquel que dice lo que no cree, hace lo que no dice, y utiliza las ideas y las palabras como una coartada para el arribismo.

 

En nombre del bienestar de los más necesitados, De Soto ha servido a distintos regímenes dictatoriales y corruptos. En su lista internacional de clientes, se cuentan impresentables como el peruano-japonés Fujimori, el indonesio Suharto, el libio Gadafi, el egipcio Mubarak. Cual rey Midas, dictador que asesora De Soto, dictador que termina defenestrado y, en la mayoría de los casos, en la cárcel. Los peruanos lo habíamos conocido en su faceta de economista servidor de dictadores, pero su vocación de cómico mediático no ha sido lo suficientemente destacada.

 

Como es de dominio público, De Soto sostiene que titular la propiedad del ciudadano informal es la varita mágica del crecimiento económico de los países. Los pobres, una vez que obtienen título sobre su propiedad, pueden acceder al crédito bancario, colocando la propiedad como garantía, lo que, en el mejor de los casos, les permite convertirse en microempresarios. Como la teoría asegura que los microempresarios se multiplicarán, el país crecerá. Lo que no dice la teoría es cómo los microempresarios, después de obtener el crédito, deberán alcanzar el éxito, so pena de perder soga y cabra, y, además, quedar endeudados. La propuesta de De Soto, hasta ahora, no ha terminado de convencer ni a economistas ni a abogados. Sin embargo, De Soto defiende su teoría económico-legal a como dé lugar.

 

El pasado 2 de mayo, en el programa televisivo La Hora N, De Soto le aseguró a Jaime de Althaus que Osama Bin Laden había caído gracias a la titulación. Si Bin Laden no se hubiera encontrado en una casa titulada, la administración Obama aún lo andaría buscando. Por supuesto que De Althaus no daba crédito a lo que escuchaba de De Soto, por lo que se atrevió a disentir. Entonces, De Soto recordó que Abimael Guzmán también había caído en una casa titulada, es decir, gracias a la titulación. Un complaciente De Althaus debió admitir que estaba de acuerdo con De Soto. Seguramente De Althaus recordó que la entrevista a De Soto era para favorecer a Keiko Fujimori y las aguas se estaban saliendo de cauce. Los que estuvieron de acuerdo en que lo dicho por De Soto era una estupidez de cinco kilómetros de diámetro fueron muchos usuarios de las redes sociales, en las cuales se colocó el enlace del video de la entrevista para risa y disfrute de los internautas (aún puede verse en http://www.youtube.com/watch?v=cnsP-DP7DvE&feature=player_embedded).

 

Supongo que el tema de Bin Laden y su caída gracias a la titulación tuvo alguna relación con el silencio de De Soto durante las últimas semanas. Pero De Soto, que no puede con su genio de figuretti mediático, no podía permanecer tanto tiempo en la congeladora. Ayer 22 de mayo, reapareció en otro programa televisivo, Sin Medias Tintas, «recargado», como aseguró uno de los conductores. La nueva que traía De Soto es que, encontrándose él incómodo por las arremetidas «de los Vargas Llosa» contra los Fujimori, estaba ahí para retar a un debate a Mario Vargas Llosa, no a Álvaro, sino a Mario Vargas Llosa, porque, según el asesor de dictadores, ¡él, De Soto, era el contrapeso intelectual para Mario! Agregó que esperaba que Mario no se le corriera, que él debatiría con Mario donde sea, en el Perú, Washington o, si no, cogería el primer avión para darle encuentro en Madrid. Solo le faltó sugerir como escenario para el debate alguno de los ambientes de la Diroes. De Soto no tenía idea sobre qué debatir, pero insistía en que debía debatir con Mario.

 

Pese a ser tan fujimoristas como De Soto, los dos conductores de Sin Medias Tintas tuvieron conciencia del ridículo y, además de sonreírse, intentaron dotar de alguna seriedad al asuntillo. Como no le encontraron ni pies ni cabeza, se despidieron de De Soto, le agradecieron y pasaron a comerciales. Cuando regresaron de la pausa publicitaria, se despidieron hasta la semana siguiente y recordaron que el próximo domingo 29 de mayo se trasmitiría y comentaría el debate entre los presidenciables. Del cómico mediático De Soto no dijeron ni pío. Podrán ser ultrafujimoristas, pero saben que el intelectual barato Hernando de Soto no da la talla, ni moral ni intelectual, para debatir con Mario Vargas Llosa.


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